Biografia de Raúl Hernández

Raúl Hernández, Vicepresidente de Desarrollo en Christian Aid Mission

Raúl Hernández creció en una familia católica devota en Argentina y su madre era de origen checo-judío. Él entregó su vida a Cristo en un campamento de jóvenes evangélicos cuando sólo tenía 14 años. Ese mismo día, Raúl se convenció de que el Señor lo había llamado al ministerio. Por obediencia al Señor, a los 19 años, asistió al Colegio Bíblico en Buenos Aires. Mientras estuvo allí, pastoreó dos iglesias y ayudó a fundar una tercera.

LOS PRIMEROS AÑOS

Mientras estaba en la universidad, Dios le dio su compañera de vida, Mónica, una judía mesiánica hija de una madre judía polaca practicante y un padre judío ucraniano. Durante la universidad, ambos sirvieron en Beth Sar Shalom, una misión mesiánica que llega a judíos en Buenos Aires. Después de la graduación se mudaron al extremo sur de Argentina para ayudar a revivir una iglesia en apuros. Mientras estuvo allí fundó cuatro iglesias más. Durante ese tiempo experimentó muchas de las dificultades experimentadas por los misioneros autóctonos. Vivió en un clima frío y severo, careció de medios de transporte y continuamente dependió del Señor para las necesidades básicas.

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CONVIRTIÉNDOSE EN UN LÍDER CRISTIANO

Desde entonces, Raúl ha ocupado cargos de liderazgo en varias organizaciones cristianas. También trabajó como escritor, traductor y educador. En 1992, Raúl y su familia fueron guiados por Dios a mudarse a los EE. UU., donde sirvió como misionero e iniciador de iglesias. Llevó a muchos creyentes a visitar ministerios autóctonos en África, Asia, Europa del Este y América Latina. Estos viajes reafirmaron su llamado a ser la voz de los sin voz. “Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; libradlo de mano de los impíos”. Salmo 82: 3-4.

FRENTE A LOS DESAFÍOS DE HOY

Raúl conoce de primera mano los desafíos que enfrentan los cristianos en muchos lugares del mundo, y trabaja constantemente para ayudarlos. Su experiencia previa es de gran ayuda para guiar a las iglesias y los donantes a comprender la gran necesidad de ayudar a las obras misioneras autóctonas en todos los continentes.